martes, 15 de enero de 2013

ÉSTERES EN COSMÉTICA (II)

 
Hoy seguimos hablando de los ésteres, una familia de emolientes que nos ayudan a formular emulsiones de diferentes tipos gracias a la amplia variedad de ellos.
 
Ésteres de glicol y derivados
Los ésteres de glicol usados como tensioactivos son los monoésteres de etilenglicol y de propilenglicol. Los diésteres resultan ser muy insolubles en agua, por lo que no presentan buenas propiedades.
Estas moléculas poseen al menos un grupo hidroxilo libre, que puede reaccionar con polióxido de etileno. Una cadena etoxilada en el éster de glicol aumentará su solubilidad en agua.
En general, son un grupo bastante hidrofóbico, con un HLB de aproximadamente 3.
Estos ésteres son sólidos céreos.
Los auto-emulsificantes pueden obtenerse añadiendo al tensioactivo cierta cantidad de un surfactante hidrofílico.
Debido a su bajo HLB, se usan como emulsificantes en emulsiones de agua en aceite. Han de ir acompañados de otros emulsificantes más eficaces; sólo los auto-emulsificantes se usan como emulsificantes primarios en cremas y lociones.
Son buenos espesantes y opacificantes.
 
 
                                                   
                                                             Estructura éster de glicol
 
 
Monoglicéridos
Los monoglicéridos son una subfamilia de tensioactivos muy usados. Pueden ser sólidos céreos, sólidos duros o líquidos, todos ellos insolubles en agua. Su eficacia como emulsificantes w/o y o/w se debe en parte a la capacidad que poseen de disminuir la tensión superficial entre el agua y distintos lípidos a altas temperaturas. Además, los monoglicéridos se caracterizan por situarse sobre la superficie de la fase dispersa de las emulsiones formando una película superficial visco-elástica o bien formando cristales líquidos.
Se obtienen mediante la reacción de la glicerina con triglicéridos naturales, lo que se denomina transesterificación. También se pueden sintetizar a partir de metil alcanoatos tratados con glicerina. Por estas reacciones se obtiene una mezcla de alfa y beta monoglicéridos, así como de 1,2 y 1,3-diglicéridos.
 
 
 
Por otro lado, durante el almacenamiento del producto final también se pueden dar reacciones de conversión de beta a alfa-monoglicérido, así como la formación de más diglicéridos. Estas transformaciones pueden afectar las propiedades del producto.
Además, los grupos OH de la glicerina que no están esterificados se pueden hacer reaccionar con ácidos carboxílicos de bajo peso molecular (por ejemplo, ácido láctico o ácido cítrico). De este modo se obtienen tensioactivos con propiedades distintas a las de los monoglicéridos originales que son muy usados en emulsiones alimentarias.
El contenido en diglicéridos suele ser del 50% o algo superior. Un alto contenido de monoglicéridos en la mezcla le proporciona mejores propiedades emulgentes. Por ejemplo, las mezclas con un 90% de monoglicéridos son potentes emulsificantes agua en aceite.
Las mezclas auto-emulsificantes pueden contener jabón, ácidos carboxílicos etoxilados o cuaternarios para aumentar su eficacia como emulsificantes primarios.
Se suelen usar en combinación con otros emulsificantes más solubles en agua. La elección de estos emulsificantes primarios dependerá de la naturaleza de los ingredientes de la emulsión y del pH del producto.
 
                                                   
                                                          Estructura monoglicérido
 
Se usan ampliamente, tanto en sistemas catiónicos como aniónicos.
Tienen propiedades espesantes y opacificantes.
No se pueden usar a pH extremos, debido a que sufren hidrólisis. Admiten bien pH ácidos de hasta 4 o 5, como por ejemplo en antitranspirantes, donde se usan en combinación con tensioactivos no iónicos o catiónicos. En medio básico, se pueden usar hasta pH de 9 o 10, como es el caso de los decolorantes capilares, en los cuales aparecen combinados con emulsificantes aniónicos o no iónicos.

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