miércoles, 17 de octubre de 2012

LA DERMIS (III)

Hoy en Cosmo Cosmetics, seguiremos hablando de la dermis, aprofundizamos en ella descubriendo las glándulas sudoríparas ecrinas.
 
Las glándulas sudoríparas ecrinas son los apéndices más numerosos de la piel y se encuentran en la mayor parte de la superficie del cuerpo. En algunas zonas, su número llega a ser de 600 por centímetro cuadrado. Tienen un conducto cilíndrico en espiral formado por células epidérmicas que se extienden desde su apertura visible en la epidermis hasta debajo en la profundidad de la dermis donde el conducto toma la forma de espiral y se enrosca en una bola.
 
 
Parte del conducto enmarañado es secretor y elabora el sudor inodoro que asciende por el conducto para ser liberado en la superficie de la piel. Se cree que el conducto de la glándula tiene capacidad para modificar el sudor cuando fluye en sentido ascendente, eliminando sales o agua. Frecuentemente, se aplica la analogía con la nefrona del riñón. Aunque las paredes del conducto se dicen ser epidérmicas, no están muy pigmentadas incluso en personas con piel pigmentada.
 
Las glándulas sudoríparas de la superficie general del cuerpo están relacionadas tanto con el control de la temperatura corporal como con la excreción. La evaporación del sudor produce un efecto de enfriamiento. Así, la glándula responde a la temperatura ambiente, pero también a otros estímulos, tales como luz ultravioleta, estrés emocional e incremento de la temperatura del cuerpo, la secreción de las glándulas sirven para aumentar la fricción superficial. En ambas áreas, el sudor está bajo el control nervioso, aunque intervienen diferentes tipos de fibras.
 
 
 
La sudoración se presenta implicando la activación de las células mioepiteliales que rodean los conductos de las glándulas. Aunque la sudoración se considera un proceso continuo, parece ser que el sudor descarga en pequeñas ráfagas, quizás 6-7 por minuto, sugiriendo una acción peristáltica por los conductos.
 
La composición del sudor ecrino es variable pero consta de iones electrolíticos, urea, aminoácidos, pequeñas cantidades de sacáridos y posiblemente de algunos lípidos. La variación normal de la concentración de cloruro sódico (sal) en el sudor ecrino se establece entre 10 y 100 miliequivalentes por litro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario