miércoles, 31 de octubre de 2012

DÍA DE TODOS LOS SANTOS

Hoy nos saltaremos nuestros post sobre todo lo relacionado con la piel y el mundo de la cosmética, para dar cuatro pinzeladas sobre la fiesta que se celebra mañana, el Día de Todos los Santos, el 1 de Noviembre.
 
El Día de todos los Santos, viene de cuando la iglesia primitiva adoptó la costumbre de conmemorar a los mártires en el aniversario de su martirio. Pero en aquellas épocas de persecuciones, sobre todo en la época de Diocleciano, los martirios solían ocurrir en grupo, por lo que sus conmemoraciones eran también comunes. Cuando el número de mártires fue demasiado grande, la Iglesia decidió unificarlos todos en un único día, si bien en este día solo se honraba a los mártires y a San Juan Bautista, estamos hablando del año 373. La fecha del 1 de Noviembre se instauró por Gregorio IV en el siglo IX para todos los Santos, y en el XV Sixto IV añadió a la liturgia la vigilia del día 1, es decir el 31 de Octubre, la cual coincidía con una festividad pagana celta conocida como Samhain. En inglés esta vigilia se llama All's hallows Eve, en castellano Víspera de Todos los Santos, y la contracción inglesa derivó en el Halloween.
 
 
 
Cada año, el 1 de noviembre, España celebra su fiesta ritual en recuerdo y honra de sus parientes fallecidos, fiesta que se conoce como el Día de Todos los Santos. En toda la nación, muchas familias, especialmente aquellas generaciones mayores que están más apegadas a las tradiciones, se reunen en los cementerios para hacer una visita a los seres queridos que han fallecido para recordarles que no les han olvidado. Algunos incluso visitan el cementerio unos días antes del 1 de noviembre para limpiar las sepulturas y tenerlas preparadas para el gran día.
 
 
 
Lo más tradicional del 1 de noviembre es comprar flores, especialmente crisantemos, y llevarlas como regalo a los fallecidos. Es el día del año en el que se venden más flores, y los cementerios se llenan de todos los colores imaginables. Es muy bonito verlo. Las iglesias dicen misas en memoria de aquellos fallecidos que supuestamente permanecen en el purgatorio.
 
A pesar del sentimiento de tristeza que se piensa que tiene el Día de Todos los Santos, este día no es sólo para lamentarse por los seres queridos que ya no están con nosotros. También es un día para celebrar la vida.
Es muy popular tomar unos dulces tradicionales y participar en familia yendo a ver la obra de José Zorrilla “Don Juan Tenorio” (1844), que se interpreta en todos los teatros del país. Esta representación especial se hace en este día porque el acto final de la obra tiene lugar en la noche de Todos los Santos y el protagonista de la obra está muy relacionado con la muerte.
Otra actividad, una muy popular en el norte de España, es salir a la calle o al campo para una tradicional “castañada”. La castañada consiste en reunirse afuera con amigos y mantenerse caliente comiendo las castañas que alguien ha asado y vende de la manera tradicional: usando una pequeña hoguera o un moderno grill.
 
 
 
De cualquier modo, el Día de Todos los Santos se puede definir mejor como el día en el que casi todas España disfruta comiendo delicias conocidas como buñuelos de viento y huesos de santo; con la excepción de Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares, que optan por saborear los pasteles catalanes panellets. Es común ver largas colas fuera de las pastelerías españolas para llevar a casa un kilo o dos de dulces.
 
Buñuelos de Viento
Nadie sabe exactamente el origen de esta masa frita, que se suele rellenar con crema, chocolate, nata, etc. Pero dado que el cocinero real del rey Felipe II hizo algunas referencias a esta receta al comienzo del siglo XVII, las ha elevado a ser uno de los postres tradicionales del Día de Todos los Santos, y la tradición establece que cuando comes un buñuelo se salva una alma del Purgatorio.
 
 
 
Huesos de Santo
Estos dulces de nombre curioso, que están hechos de masa de mazapán con forma de tubos de un dedo de grosor, realmente no tienen forma de hueso, así que no debes preocuparte por su nombre. Su nombre se deriva del color final que adquieren después de ser cocinados con sirope: toman un color beige. Los Huesos de Santo se rellenan con un mejunje de yema de huevo dulce, pero actualmente se elaboran con todo tipo de rellenos (desde chocolate hasta coco, pasando por mermelada, plátano, etc.) para que se vendan en relación con el sabor que insinúa su color.
 
 
 
Panellets
Este dulce típico catalán, hecho de almendras, patata, azúcar y piñones es absolutamente delicioso. Lo verás en las pastelerías días antes del Día de Todos los Santos, y lo mejor es disfrutarlos con una buena botella de vino moscatel.
 
 
 
Qué buena pinta tiene todo!!

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